Grave error del Ministerio de Defensa Argentino con respecto a Nuestras Malvinas

Días pasados fue noticia pública el escandaloso error cometido por el Ministerio de Defensa Argentino, que preside Nilda Garré, por nombrar a nuestras Islas Malvinas con la denominación inglesa de Faklands Islands y a Puerto Argentino como Port Stanley.

El hecho se dio a conocer el Sábado 4 de Octubre de 2008, cuando en la “Revista de Defensa”, en una nota titulada “La misión de las Fuerzas Armadas en la Argentina actual”, se graficaba un mapa, en el que las Islas eran tratadas como del Reino Unido.

Dicho mapa, según el portavoz del Ministerio, Jorge Berneti, se había bajado de Internet. Tendríamos que preguntarle al portavoz, si es necesario bajar de una página de Internet un mapa de la República Argentina cuando existe el Instituto Geográfico Militar como órgano encargado de la confección de nuestra cartografía. Además habría que aclararle que no es aconsejable tomar como referencia páginas de Internet donde sus principios son pro colonialistas y pro británicos.

De parte del Ministerio admitieron el error y lo adjudicaron a una “falta de diseño y diagramación” y lo salvaron en una segunda tirada apenas descubrieron el error. (Cosa que a nuestros representantes les suele pasar en lo que respecta a esta causa … y a los Ingleses nunca).

Esta ofensa encubierta a nuestra Soberanía Nacional, de parte del órgano encargado de defenderla, manifiesta el desprecio y la burla que sus representantes le ofrecen a todos aquellos que combatieron heroicamente para que las Malvinas sean llamadas como corresponden.

Para la Ministra y sus allegados, les transmitimos estas dos coplas de nuestro acervo cultural, que de forma sencilla aclaran los conceptos que motivaron esta nota:

Una es la Gran Malvina, otra es la Soledad

Quien quiera cambiar sus nombres,

Está faltando a la Verdad.

No son las Faklands….., son las Malvinas

No es Port Stanley……, es Puerto Argentino,

No son Inglesas….., son Argentinas.

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“La victoria pendiente”

Los hombres y las naciones, nacen con un destino signado por la Providencia. Pueden aceptar la responsabilidad de cumplir con la misión asignada o traicionar ese destino. No hay alternativas intermedias.

En esa circunstancia extrema nos hallamos los argentinos. Tenemos la historia por delante y nos toca elegir. Somos protagonistas o nos resignaremos a vegetar en la mediocridad y en l sumisión. En 1982, desde el 2 de abril hasta en 14 de junio, elegimos ser protagonistas. Hoy […], entre la inoperancia, la confusión, la indolencia reinantes, parece ser que elegimos la mediocridad y la sumisión.

¿es que renegamos del destino superior que nos marcó la Providencia o es que renegamos del deber, para cambiarlo por el placer?

¡No! No es eso. Lo que sucede es que, en los pueblos, como en los Estados, como en la Iglesia, hay herejes.[…]. Herejes que reniegan de su historia, o de sus ideales o de sus dogmas. Herejes que reniegan de su historia, contaminando el ambiente, en que, por la sagacidad de los malos, penetran para separar, destruir, deformar…

Hoy [a 26 años] de ese día que marcó para los argentinos el inicio de su Victoria Pendiente, hay herejes que se alzan contra la dignidad de la Patria, de sus muertos, de sus héroes… Pero, es necesario que los haya, como son necesarias las tiniebla, para poder apreciar mejor la luz del sol. Como es necesario el llanto para reconocer la risa. Como es necesario el mal para descubrir el bien. Como es necesaria la guerra para merecer la paz…

[Malvinas] nos dejó una paz, que no podemos apreciar. Porque a esta paz, le falta algo. Le falta, su Victoria Pendiente. Porque la otra Victoria, la del valor, la del heroísmo, la de la gloria, ya se vivió durante esos 74 días que duró nuestra amada Gesta de Malvinas. Ya tienen su Victoria aquellos que hoy son una Cruz en la fría turba malvinera.

Ya tienen su Victoria aquellos que desde el fondo del mar, recuerdan la traición inglesa en el ataque al Crucero ARA Gral. Belgrano. Ya tienen su Victoria, aquellos que, desde el aire, en medio del fuego y la metralla, volaban el Cielo. Pero nosotros, los que aquí estamos, mutilados física y espiritualmente, defraudados, engañados; nosotros, esperamos la Victoria, la Victoria Pendiente.

Pero esa Victoria que nos dará la paz definitiva y verdadera, debe basarse en un acendrado amor a la Patria, que transita por la familia, por las instituciones, por los valores tradicionales de la Nación, por Dios…

Así llegará a los argentinos la ansiada Victoria Pendiente, que no se tramita pusilánimemente en los pasillos de los entes internacionales; que no se escuda en traidores y cobardes; que no se declama en discursos ampulosos; que no se negocia en la sangre y el honor. Sino, que día a día, convoca, llamando por su nombre, en las profundidades del dolor, en la soledad de las conciencias, en el silencio de las grandezas, a purificar el sufrimiento, a fortalecer la voluntad, a no buscar el más, sino el menos, a dejar el querer por el deber, en plegaria continua, con entendimiento despierto, velando las armas en tensa vigilia…

Entonces, en la Gloria, el pueblo argentino, habrá aceptado la responsabilidad de cumplir el destino, que le asignó la Providencia.

María Delicia Rearte de Giachino
Mendoza, 10 de junio de 1989

Extracto textual del libro “Cada día un 2 de abril”, Delicia Rearte de Giachino, ediciones Nueva Hispanidad, 2002

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Carta de un héroe, Roberto Estevez

Malvinas nos dejó una gran herencia a todos los argentinos: “nos dejó héroes”. Hombres que fieles a su vocación y a su bandera, no dudaron en ofrendar sus vidas en defensa de la Patria. El Teniente Roberto Esteves es uno de ellos, el suelo de Malvinas se enriqueció con su sangre derramada el 28 de mayo de 1982. Sus cartas son un testimonio vivo de entrega y amor, a Dios y a la Patria.

Esta es la carta póstuma del Tte. Don Roberto Esteves, muerto en combate al frente de su sección en Puerto Darwin durante la batalla de las Malvinas. La misma fue dirigida a su padre y, en su persona, a todos los suyos. Está fechada en Sarmiento el 27 de marzo de 1982.

“Querido Papá:

“Cuando recibas esta carta yo, ya estaré rindiendo mis acciones a Dios Nuestro Señor. El, que sabe lo que hace, así lo ha dispuesto: que muera en el cumplimiento de mi misión. Pero fijate vos ¡qué misión! ¿No es cierto? ¿Te acordás cuando era chico y hacía planes, diseñaba vehículos y armas todos destinados a recuperar las Islas Malvinas y restaurar en ellas Nuestra Soberanía? Dios, que es un Padre Generoso ha querido que éste su hijo, totalmente carente de méritos viva esta experiencia única y deje su vida en ofrenda a Nuestra Patria.”

“Lo único que a todos quiero pedirles es 1º) Que restauren una sincera unidad en la familia bajo la Cruz de Cristo. 2º) Que me recuerden con alegría y no que mi evocación sea la apertura a la tristeza y muy importante 3º) Que recen por mí.”

Papá, hay cosas que, en un día cualquiera, no se dicen entre hombres pero que hoy debo decírtelas: Gracias por tenerte como modelo de bien nacido, gracias por creer en el honor, gracias por tener tu apellido, gracias por ser católico, argentino e hijo de sangre española, gracias por ser soldado, gracias a Dios por ser como soy y que es el fruto de ese hogar donde vos sos el pilar.

“Hasta el reencuentro, si Dios lo permite. Un fuerte abrazo.

Dios y Patria. ¡O muerte!

Roberto.

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Las Jornadas en la web

Un amigo periodista de nuestra ciudad, Roberto Torres, quién siente como nosotros el fuego de la llama de Malvinas, ha comentado los temas tratados en la Jornada “Perlas Australes”, tomado numerosas fotos (especialmente en relación a la visita de la Virgen Peregrina) y realizado reportajes a expositores. Todo esto lo ha volcado en su blog www.panoramajuninense.blogspot.com.

Allí aparecen los títulos que muestran los distintos aspectos de la Jornada. Algunos de ellos son:

Sobre el seminario

Sobre la Virgen

+ Sobre la Virgen

Sobre el monumento que se hará en Malvinas

¡Gracias Roberto por tu trabajo!

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